Por: Lacy (Montana)
Cada año, el Mes Nacional de la Concientización sobre la Inmunización sirve como un recordatorio importante del papel que desempeñan las vacunas en la protección de las personas, las familias y las comunidades frente a enfermedades prevenibles.
Durante generaciones, las vacunas han ayudado a reducir la propagación de enfermedades graves y han permitido a los niños crecer más sanos, a los adultos seguir siendo productivos y a los estadounidenses mayores protegerse mejor de enfermedades graves. Si bien muchas personas no piensan en las vacunas todos los días, las vacunas siguen siendo la herramienta de atención médica preventiva más eficaz disponible.
Las vacunas hacen más que proteger a la persona que las recibe. También ayudan a proteger a quienes pueden ser especialmente vulnerables a enfermedades, incluidos bebés, adultos mayores, personas que viven con afecciones crónicas y personas inmunodeprimidas. Las elevadas tasas de vacunación contribuyen a unas comunidades más sanas y ayudan a reducir la carga sobre nuestro sistema de salud.
A medida que las familias se preparan para la temporada de regreso a la escuela, muchas programarán controles anuales y se asegurarán de que estén al día con las vacunas recomendadas. Esta rutina anual destaca la importancia de mantener el acceso a las vacunas para pacientes de todas las edades.
El acceso importa. Los pacientes deben poder recibir vacunas sin barreras ni retrasos innecesarios. A medida que el Congreso considera las prioridades de atención médica en los próximos meses, los legisladores deben seguir apoyando políticas que protejan el acceso a las vacunas y, al mismo tiempo, fomenten el desarrollo de nuevas vacunas que puedan ayudar a prevenir futuras enfermedades. Garantizar que los pacientes puedan recibir las vacunas que necesitan es una inversión en familias más saludables, comunidades más fuertes y un futuro más saludable para todos los estadounidenses.
Este Mes Nacional de Concientización sobre la Inmunización, todos deberíamos tomarnos un momento para hablar con nuestros proveedores de atención médica, revisar las vacunas recomendadas para nosotros y nuestras familias, y reconocer el papel vital que las vacunas siguen desempeñando para mantener sanas a nuestras comunidades y a nuestra nación.